pixel

Hace tiempo sufría un conflicto interior…

Llevaba trabajando como ingeniera casi quince años, había estado en grandes multinacionales de sectores muy punteros, (mi primer trabajo fue para un proyecto de la Agencia Espacial Europea).

Tenía un trabajo cómodo con el que cumplía horario y me embolsaba una buena nómina a final de mes, pasara lo que pasara, sin preocupaciones.

Pero cada vez que entraba a la oficina sentía que moría un poquito más por dentro.

Siempre había tenido espíritu emprendedor y por eso hice también un MBA a los cinco años de terminar la Universidad, pero no terminaba de encontrar aquello con lo que podía montar un negocio que me permitiese trabajar por mi cuenta.

Se habla mucho de la famosa área de confort, y es que en general nos gustan poco los cambios, nos asustan, porque no sabemos lo que hay al otro lado de lo conocido.

Al convertirme en madre comencé a darme cuenta de quería llevar las riendas de mi vida, y decidí “salir de Matrix”.

Comencé un camino apasionante que puedo definir como una montaña rusa de emociones que te va haciendo avanzar por un gran crecimiento personal.

  • Poco a poco fui creando mis propios cursos e infoproductos.
  • Comencé a darme cuenta de que podía acostarme a las tantas haciendo lo que me encantaba y no sentía que estaba trabajando.
  • No me importaba madrugar los sábados para dar cursos a familias, ¡era el mejor momento de la semana!

Trascurridos seis años miro atrás y veo todo lo que he aprendido, lo que he hecho bien y aquello en lo que me he equivocado, (no me arrepiento porque forma parte del aprendizaje).

Sin lugar a dudas, sé que he avanzado mucho más cuando he estado acompañada, ya sea en mentorías individuales, grupales o en MasterMinds.

La mayoría de las personas muere a los 25 años

(Vídeo del famoso YouTuber Prince EA que nos propone una gran reflexión)

Sobre todo porque aparte de todas las cuestiones técnicas que tienes que aprender cuando emprendes, hay un cambio de mentalidad que tienes que hacer sí o sí, un mindset que te permitirá transformar tu mente de una persona que trabaja por dinero a otra que diseña su propia vida. ¿Sientes mariposas en el estómago al estas palabras?

Yo he estado ahí, y se lo que es el sentir que otros han podido y tú no, que no te pareces a ellos, que eres menos, que te falta tiempo, dinero, que estás en un momento vital difícil.. etc

Y, ¿sabes qué? Esto se llama auto-sabotaje. Nunca se dará el momento ideal en el que tengamos tiempo, dinero, salud, que no tengamos absolutamente ninguna carga y que nos sintamos con una plenitud tan infinita que queramos comernos el mundo, pero si no arriesgamos, el mundo nos comerá a nosotros.

Hoy en día puedes emprender desde casa con una inversión mínima e incluso probar qué tal te va sin dejar ese trabajo que no te gusta pero para tu hipoteca (decisión muy coherente todo sea dicho).

Puedo acompañarte en este maravilloso camino, estas son solo algunas de las que puedo mostrarte, para que te hagas una idea:

  1. Cómo encontrar aquello que te apasiona para emprender desde tu esencia, y no desde la necesidad.
  2. Diseñar tu propia hoja de ruta, que no tiene porqué parecerse a la de nadie más.
  3. Saber explicar cuál es tu propuesta única de valor y lo que te hace diferente.
  4. Cómo escribir un libro para posicionarte y dar un impulso a tu marca personal.
  5. Trabajar desde cualquier parte del mundo incluso desde la playa o en pijama (solo necesitas ganas y una buena conexión a internet).

¿Qué eliges?

Reserva una sesión descubrimiento conmigo y hablamos.

Pin It on Pinterest

Share This