Hoy escribo sobre un tema muy poco habitual pero creo que muy necesario: la educación financiera desde la infancia.

Hace un tiempo leí un artículo de Pilar Martínez de Maternidad Continuum y recuerdo que en aquel entonces mi hija era aún muy pequeña, pero se me quedó grabado en la memoria para cuando llegara el día.

Me pareció un tema muy interesante porque creo que es algo que no se enseña en la escuela, (muy a mi pesar), y cada día me doy más cuenta de que es algo que realmente nos hace mucha falta. Los últimos años de crisis económicas han sacado a relucir casos tremendos que dan mucho que pensar. Todos conocemos a familiares o allegados que quedaron en paro después de trabajar toda su vida, y lo peor de todo, personas que se han quedado sin la casa en la que vivían porque ya no podían hacer frente a las deudas de la hipoteca o porque desconocían lo que firmaron con el banco en su momento, (multidivisas, claúsulas suelo, etc), eso sin hablar de los terribles desahucios a ancianos que en muchas ocasiones quedaron sin recursos por avalar a sus propios hijos.. ¿nadie sabía lo que estaban firmando y lo que implicaba?

En fin, que creo que no deberíamos escuchar más casos tan dramáticos y la mejor forma de prevenirlo es como siempre la educación, (a parte de meter a unos cuantos políticos en la cárcel, que no estaría mal).  Es la mejor herramienta que tenemos en nuestras manos y con la que podemos preparar a nuestros hijos para que sepan bien lo que hacen cuando se independicen, y especialmente a nuestras hijas.

Una vez leí una excepcional entrevista a Eva Levy, gran directiva y luchadora de la promoción laboral de las mujeres, a la que llegué por casualidad gracias a un artículo del blog de Gema Lendoiro, y puedo asegurar que “me tocó la fibra“. Sin pelos en la lengua, habla particularmente de la relación que solemos tener las mujeres con el dinero, y aporta datos tan impactantes como este:

“Solo un 45% de las mujeres que trabajan tendrán una pensión completa, frente al 80% de los hombres”

Ya sabemos que en general ganamos menos aún desempeñando los mismos trabajos que los hombres, (y hablo desde mi experiencia profesional como ingeniera con idiomas y MBA), nuestros empleos son mucho más vulnerables, pero lo más grave de todo es que aunque ya han pasado algunas décadas desde nuestra incorporación al mundo laboral seguimos pareciendo nuevas y a veces percibimos como un privilegio el poder trabajar fuera de casa.

Eva Levy

¿Y por qué nos sigue pasando esto? Aunque hemos avanzado aún nos queda mucho camino por recorrer. Los estereotipos, la sociedad patriarcal en la que hemos sido educados, los micromachismos.. Todo hace que tengamos más o menos asumido que cuando llegan los hijos la que va a dejar a un lado su carrera profesional por su familia es la mujer. Y ojo, el tiempo que pasamos con nuestros hijos lo hacemos con gusto y porque de verdad nos lo pide nuestro instinto, (aunque no a todas al menos sí a la mayoría), pero, ¿por qué el hecho de poder satisfacer una necesidad biológica madre-hijo ha de suponer un perjuicio para nuestro futuro a largo plazo?

De verdad recomiendo leer la entrevista porque el análisis que realiza Eva Levy sobre la situación de las mujeres no te deja indiferente. Aquí os dejo unas palabras:

“La mayor parte de las mujeres tenemos un problema emocional con el dinero y hay algunos estudios sobre ello. Alguna vez he dicho en broma que no es una casualidad que los hombres lleven la cartera pegada al corazón y las mujeres en un accesorio colgado del brazo. Por muchas razones, aunque creemos en la independencia económica, todavía no acabamos de comprender que esta consiste, no en ganar dinero, sino en controlar y decidir lo que hacemos con nuestros ingresos y cómo los rentabilizamos en el presente y en el futuro, tanto si estamos solas como si tenemos una familia”.

Nos falta tener consciencia de muchas más cosas que el día a día, saber qué implica cada decisión que tomamos, qué significa exactamente la letra pequeña de un préstamo o una hipoteca, cuándo deberíamos plantearnos abrir un plan de pensiones o un PÍAS (plan individual de ahorro), cómo va a ser nuestra jubilación o qué pasará cuando lleguen las “vacas flacas”. Son cosas que parecen lejanas cuando se está en la treintena y aún estás estrenando tu vida de adulto, y sobre las que tenemos poca cultura porque precisamente nuestra generación es la que se va a encontrar con un enorme vacío.

En general las mujeres solemos volcarnos más la familia y vamos dejando de lado estas “preocupaciones” o confiando en el destino, pero creo que es importante que hagamos un esfuerzo por cambiar nuestra mentalidad y nos hagamos responsables de nuestra propia vida y la de nuestros hijos en todos los sentidos.

Woman Putting Coin In Piggybank

Y puedo decir que he vivido casos muy de cerca en los que una familia se ha enfrentado a un fatídico destino, (muy jóvenes y por tanto algo inesperado), y después la mujer se ha tenido que enfrentar sola a sacar adelante a sus hijos sin ni si quiera recibir una pensión, (puedes leer este duro artículo de Diana de Feliz en brazos a la que desde aquí mando un inmenso abrazo).

Bueno, pues con todo esto quiero decir que padres y educadores tenemos una gran responsabilidad a la hora de sentar las bases que determinarán la relación con el dinero que tengan nuestros hijos. En mi caso fue un tema bastante peliagudo en mi familia durante mi infancia y es ahora cuando empiezo a plantearme seriamente reflexionar a fondo sobre todo lo que implica.

Hace unos meses escuché hablar por primera vez de los arquetipos del dinero, no tenía idea de lo que era, pero hice un test y comencé a entender muchas cosas. De ahí conocí a Mónica Salazar y su interesante trabajo, y recientemente me uní a su academia para aprender más sobre este mundo que sorprendentemente tiene una componente emocional mucho mayor de la que a priori imaginamos.

Este es el primer post que escribo sobre este tema y no quiero entretenerme más para no hacerlo demasiado largo, poco a poco iré contando todo lo que estoy descubriendo y reflexionando sobre lo que quiero transmitir a mis hijos.

De momento me conformo con haber aportando mi granito de arena en la difusión de este tema tan olvidado y sobre el que tenemos a veces tan poca cultura,  o ojalá haya sembrado en tí una semillita de curiosidad para poder comenzar un camino de empoderamiento.

Mientras tanto, te invito a que veas el vídeo del directo con Mónica que he hecho y en el que os convocamos a venir a nuestra conferencia del miércoles 19 de abril en la que hablaremos un poquito más a fondo de este tema, espero que te haya gustado y te haga pensar sobre cómo quieres enfocarlo en tus hijos, estoy segura de que lo harás con gran valentía.

Cómo enseñar a nuestros hijos a ahorrar

Espero que en los comentarios me cuentes lo que tienes pensado hasta el momento, si vas a dar “paga” a tus hijos y a partir de qué edad o cómo vas a empezar a enseñarle el valor del esfuerzo y la importancia de ahorrar para el mañana, ¡estaré encantada de leerte!

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